
¿Saben qué es esto? Seguramente no. Yo tampoco se qué es, pero me salvó. Sí, me salvó la vida. ¿No lo ven? ¿Acaso no ven que está acá, a mi lado, más precisamente a mi izquierda? Es más, está sobre esta banqueta. ¿En serio no pueden verlo? Pobre, ya está viejo, encorvado, desgastado y sin brillo, a causa del tirano paso del tiempo.
- A ver, usted, ¿puede verlo?
- No, contestó el otro.
- ¿Y usted?
- Yo tampoco, dijo el burgués. Ciertamente, sobre la banqueta no se veía nada.
- Pero ¡cómo es que nadie puede verlo!, rezongaba el hombre de la galera- ¡Este objeto o como quieran llamarlo salvó mi vida!- gritó con angustia.
El público comenzaba a marcharse, primero con mesura, pero enseguida decididamente. Hasta que un niño de cinco años, que miraba atentamente al señor presentador, dijo con asombrosa claridad:
"Yo se que es eso, señor. Es Tob, mi caja musical. Tob murió en mi jardín hace dos años. Un día quise enterrarla pero había desaparecido misteriosamente". Se produjo un gran silencio...
Efectivamente, sobre la banqueta no había nada, sin embargo el prestidigitador tomó con sus manos el objeto y al grito de "Muy bien, muchachito, eso es" se lo entregó al niño, quien se fue muy contento, ya que, gracias al mago y a pesar de estar vieja y gastada su caja musical aún vivía.