
El año pasado, durante un festejo importante, los reyes de Holanda con su principal comitiva, cumpliendo una vieja tradición, salieron del Palacio en un carruaje largo y descapotable, para complacer a la muchedumbre que pugnaba por saludarlos de cerca.
La princesa Máxima estaba exultante, pues es muy querida allí. Pero en un momento se llevaron un gran susto pues un individuo quiso atentar contra ellos. Un soldado de la custodia real frustró el ataque aunque ya el incidente había estropeado el paseo.
Se cuenta que esa noche hubo lechuzas por toda la ciudad. Según la creencia popular, este ave simboliza la protección. Lo cual debe ser cierto ya que la princesa Máxima llevaba al momento antes mencionado un broche con una lechuza de cristal.
Norma Rebucco
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