viernes, 6 de mayo de 2011

La cascada de Olaén


En la provincia de Córdoba, cerca de La Falda, atravesando los cerros, se encuentra la pampa de Olaén. En sus primeros tiempos, era una zona montañosa habitada por cazadores nómades que luchaban entre sí para conseguir el agua necesaria para la vida, que provenía de un pequeño manantial.

Ellos veneraban al dios Sol y a la diosa Luna. Y tantas fueron sus disputas que finalmente despertaron la ira de sus dioses, quienes los echaron del lugar por no considerarlos dignos de vivir en él.

Tan fuerte era la ira de los dioses que la madre Tierra se quebró abruptamente y de sus entrañas surgieron tres maravillosas cascadas y un arroyo.

Ahora había agua suficiente y una apacible llanura entre las sierras. Pero faltaban los hombres para habitarla.

Entonces, el dios Sol le dijo al cacique comechingón Ola que trajera a su pueblo a ese paraje. Y éste, guiándose por el vuelo de las aves, encontró la maravillosa llanura. Se establecieron, cultivaron la tierra, pescaron, cazaron y criaron alpacas y llamas.

Allí vivieron, engrandeciendo el lugar y venerando al Sol Rojo.

Ana María Vidal

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