sábado, 14 de mayo de 2011

Puerto y cabaret


Se escucha una sirena gruesa. Una chimenea lanza su último humo negro. Se oyen gritos roncos de alegría. Es verano. Los torsos desnudos de los hombres brillan de sudor. Resuena el ancla en el agua sucia.

Llega la noche, los hombres se visten y bajan del barco ruidosamente. Muchos de ellos se dirigen a un cabaret, ansiosos de estar con mujeres después de un largo tiempo. Es una escena de La Boca.

Ambiente lúgubre. Luces muy tenues. Entrando a la derecha, la barra del local. Asientos altos, esbeltas mujeres los ocupan, brillantes sus escuetas vestimentas. Alegres, sonríen a los visitantes viajeros recién llegados, algo cansados, pero ávidos de vivir una noche entrañable, nostálgica, erótica. Miles son los pensamientos que se acumulan en las imaginaciones de cada uno.

Humo de cigarrillos, olor a porro, whisky barato, ginebra berreta, una mujer con la boca rojo sangre y ojos pintados como una egipcia ha elegido al capitán, hombrón de cabellos blancos y remera azul. Ambos se miran, se sonríen y ella le hace una seña. El se baja del taburete y la sigue.

Comienza la seducción. Risas, abrazos, chistes burdos. Salen del negocio y se pierden en la noche. ¿Qué es? ¿Olvido, sexo, pena? Quien lo sabe...

Marta Francolino - María Blanca Sala - Adelina Cerruti

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